
El pedófilo, ¿Tiene relaciones sexuales normales?
El amor sexual maduro sólo se consigue después de un trabajoso proceso de elaboración que parte desde el nacimiento. Exige llegar a ser capaz de convertir la excitación sexual en deseo erótico, proceso que dura hasta la adolescencia, el cual en un segundo momento a partir de la adolescencia tardía hasta la adultez temprana, y gracias a la preocupación generosa por el otro, se trasforma en amor sexual maduro.
El pedófilo no realiza este proceso. Queda detenido entre la excitación sexual y el deseo erótico, sin acceder a la fase madura, porque su tendencia sexual está siempre mezclada con el deseo de controlar, de humillar, de ejercer el poder, de descargarse sensual y agresivamente, con falta de consideración, respeto y cariño hacia el otro. Su fantasía permanente es ser un niño junto a otros niños, manteniéndose en el mundo de los juegos y de la fantasía. Para él no existe desarrollo mental más allá de la adolescencia. Su ideal es el mundo infantil de Peter Pan: todo el bien está en el mundo del niño, todo el mal pertenece al mundo de los adultos. Es fácil apreciar que estamos describiendo no sólo una detención en el desarrollo de la sexualidad de estos sujetos, sino, además, una incapacidad de acceder a un mundo de relaciones adultas auténtico y verdadero. Y esto es porque los conflictos inconscientes que llevaron al pedófilo a una solución aberrante del deseo sexual, engloban y arrastran a menudo mucho más que su vida erótica. Esta manera de resolver las angustias por medio de la actuación y la hipersexualización impiden el desarrollo de los aspectos sublimados de gran parte de su personalidad, y contaminan otras áreas de su devenir psíquico de mentira, cinismo y falsedad.

Esta muy bueno tu articulo..me gusta este tema sigue asi..!!! Pasa a mi blog..besos..!!!
ResponderEliminarEii me encantaa muchoo muchoo te espero x el miioo
ResponderEliminarDale seguro pasare
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